Amigos del alma - Entrevista a personajes


Patricia Sutherland entrevista a Jason Brady,

protagonista de Amigos del alma.





1 de Julio de 2005
Apartamento de Jason Brady
Nashville, Tennessee

Vivía en pleno Broadway, en un ático grande y luminoso de uno de los carísimos edificios de la zona, cerca del estadio de los Titanes el equipo de football americano del que es su primer quarterback.

En un principio, habíamos quedado en el estadio después del entrenamiento, pero por un asunto de último momento me pidió que lo pasáramos para la tarde, en su casa. Así que me despedí de la tentadora invitación a verlo vistiendo las mallas del equipo y me dediqué a considerar las ventajas de la nueva situación: ¿cómo sería el búnker del más solicitado de los Brady, ese que según la experta opinión de su única hermana mujer "las dejaba en coma"?

La primera sorpresa fue un inusual orden--

Vale, empiezo de nuevo.

La primera sorpresa fue ver a Jason Brady en vivo y en directo y verme a mí misma compartiendo lugar y circunstancia con él. Verás, puse mucho mimo en la creación de este personaje. Quería que fuera alguien especial, que impusiera con su sola presencia y a lo largo de la serie, me acostumbré a mostrarlo a través de los ojos de otros; los de sus hermanos, los de su amiga del alma, los de sus padres. Pero ahora eran mis ojos los que miraban, no los de Gillian y...

Chica, ¡qué hombre me saqué de la manga!

Me abrió la puerta con el móvil pegado a la oreja y me hizo señas de que me pusiera cómoda, que enseguida acababa. Yo, ni corta ni perezosa me ubiqué estratégicamente en el centro del sofá desde donde no solamente tenía una panorámica amplia del salón, sino también de su dueño que iba y venía de la cocina preparando con su mano libre lo que tenía pinta de refrigerio para dos mientras conversaba animadamente por teléfono.

¿Que qué vieron mis ojitos? Como diría su madre, "unas vistas espectaculares" con Levi's 501, camiseta blanca y pies descalzos. Juro que ese hombre tiene músculos que ninguno de mis novios tenía. Añádele bronceado intenso, aspecto hipermasculino y mucho, mucho sex-appeal y...

Creo que es hora de hablar de su ático :-)

El búnker de este titán resultó ser inesperadamente ordenado y acogedor: olía bien, donde miraras había plantas de interior y las paredes eran un auténtico album de recuerdos de familia. Entre tanta fotografía enmarcada solo había un cuadro; un dibujo a carboncillo de una mujer de pelo largo que no tardé en reconocer.

JB: Es Gillian. ¿Está bien, no? -Se sentó frente a mí y guardó el móvil-. La dibujó un chaval del centro. A mí me parece que con semejante talento debería dedicarse a eso pero él dice que le gusta el fútbol.

Con el "chaval del centro" se refería al Centro de Rehabilitación de Menores Toxicómanos de Nashville con el que colabora como entrenador de football desde que llegó a la ciudad, hace cinco años.

Y sí, era Gillian la del cuadro. La del resto de las fotos en las que aparecía con distintos miembros de la familia, también.

PS: El salón está en sinfonía Gillian, ¿la cocina estará dedicada a tu madre, tal vez?

Él rió. Y no se dió por aludido.

JB: Sí, puede que se me haya ido un poco la mano con las fotos. Están por todas partes... pero no sé, me gusta. Tengo una de Mandy a los dieciséis que si la filtro a la prensa me hago de oro... La pillamos con los rulos puestos y la cara pringada de esas máscaras que os ponéis las mujeres... ¡Qué fuerte! Pensé que Gillian se iba a poner mala de tanto reírse... ¿Té frío, cerveza, Aquarius?

Me señaló con un gesto lo que de uno en uno había ido trayendo de la cocina mientras hablaba por teléfono. Noté que también había galletas, frutos secos y unas cuantas barritas energéticas que yo no tenía la menor intención de catar.

PS: ¿Así es como espantas a las visitas?

Me salió del alma cuando comprobé que la cerveza era sin alcohol lo que me llevó a suponer que el té sería sin azúcar y las galletas, cómo no, dietéticas.

Él soltó una carcajada. "Perdona, es la costumbre", comentó y desapareció un rato del salón. Cuando volvió, traía una sonrisa traviesa en la cara y una bandeja con café y tarta.

PS: Mmmm, tarta de queso y moras, ¿es la que hace tu madre?

JB: Es de Provence Breads, creo, la trajo ayer una amiga. -Lo dijo con sonrisa seductora mientras se inclinaba a coger el bote de Aquarius-. Tampoco le van las barritas energéticas.

PS: Sí, me imagino. Ahí no estuve muy sagaz, ¿ves? Debí haber tenido en cuenta las desventajas de ese cuerpazo: horas de entrenamiento duro, dieta, comer cada tres horas... Lo que sumado a que eres un ligón...

Jason me echó una mirada socarrona, tiró de la anilla y abrió el bote, luego volvió a dejarlo sobre la mesa y manoteó unas almendras que se dedicó a comer mientras me estudiaba. Yo continué.

PS: Está empezando a ser un problema. Necesito acabar la serie y tú no me ayudas nada.

JB: ¿Ah, no?

PS: Serás vistoso chico, pero no eres ninguna ganga.

JB: ¿Vistoso? ¡Cuánta modestia!

Me regaló una sonrisa y a continuación se bebió la mitad de la Aquarius de una sentada, en una imagen que me trajo a la mente un anuncio de gaseosa en la que un poema de hombre bebe y un grupo de mujeres se deleita viéndolo desde una ventana.

Dios, qué calor empezaba a hacer en aquel apartamento.

JB: La cuestión es que además de "vistoso" me has hecho medio genio así que ¿por qué no me dices lo que quieres?

Se estiró y volvió a dejar el bote sobre la mesilla con una muestra premeditada de masculinidad.

JB: ¿O venir solamente era una excusa para comprobar lo bien que te he salido?

Me cachis, tampoco estuve sagaz haciéndolo tan listo.

PS: Vale, tu historia de amor es la que inspiró esta serie, es el broche de oro.

Él meneó la cabeza divertido, luego arrojó una avellana al aire y la capturó con la boca.

Además de listo, chulo.

PS: Te he puesto a huevo tenerlo todo Jason. Salud, dinero, amor... y tú te dedicas a hacer el tonto.

Él volvió a lanzar al aire otra avellana con el mismo resultado y me miró desafiante.

JB: Lo que me pones a huevo es una exposición de señoritas guapas con encefalogramas planos y lo que yo hago es pasarlo bien mientras espero a ver cuándo te enteras de que para cazarme no es bastante porque lamentablemente para ti, yo no soy solamente un tío bueno.

Exposición, monográfica y bien obvia, era la que tenía en sus paredes pero por lo visto había conseguido desarrollar una especie de ceguera frente a ella.

PS: Y digo yo, ¿no será que no estás viendo las cosas con suficiente perspectiva? o... a lo mejor es que estás dando cosas por sentado...

JB: ¿Como cuáles?

PS: Como que las señoritas guapas no las pongo yo, por ejemplo. Están ahí, se presuponen. Tú mismo dices que donde hay tíos buenos, hay mujeres pescando, ¿o no?

Él frunció el ceño, evidentemente considerando lo que había oído. Pero no lo suficiente.

JB: La ausencia total de materia gris que sufren ellas ¿también se presupone?

PS: Ah no, querido, de eso nada. Eres tú el que se deja pescar y no es precisamente materia gris la que usas para decidir.

Sus ojos claritos me escrutaron durante unos cuantos segundos antes de que él volviera a hablar. Había desafío en ellos.


JB: ¿Quién dice que yo esté interesado en "dejarme cazar"? ¿Y por qué iba hacerlo? -Estiró sus kilométricas piernas, luego las cruzó y se puso cómodo para despacharse a gusto con una actitud que me decía sin palabras "¿pero tú sabes con quién estas hablando, bonita?-. Tengo una familia cojonuda, vivo de lo que me gusta y gano un montón de pasta. Tengo las mujeres que quiero cuando quiero y lo único que echaba de menos, crucemos los dedos, estoy a punto de conseguirlo también. Cuando fiche por los Cowboys y me traslade a Dallas, veré a mi gente todos los fines de semana. En tu historia falta una cosa, guapa; falta la motivación.

No faltaba, estaba prevista. Tenía exactamente cuatro meses para coger las riendas de su historia, o lo haría yo.

PS: ¿Tú crees?

JB: ¿Y tú? ¿De verdad, sabes cómo es la mujer capaz de echarme el lazo? Me parece que no tienes ni idea.

Asentí con una sonrisa radiante.

JB: ¿Cómo puedes saber algo que ni yo sé? Los hombres no tenemos en mente una mujer ideal, a lo sumo fantasías sexuales...

Yo sabía muy bien cómo era la que lo enlazaría, ventajas de ser mujer; el análisis se nos da bastante bien. Y ventajas de haberlo creado, también sabía cuáles eran sus fantasías.

PS: No le va a importar ponerse pompones de animadora y bailar desnuda para ti.

Él soltó la carcajada.

PS: Sí, es bastante deshibida y apasionada, como tú.

Me dí cuenta que empezaba a escuchar con atención, y cierta ¿ilusión?, así que continué.

PS: Pero por encima de todo es alegre, de las que siempre se las arreglan para tener una sonrisa a flor de piel.

JB: ¿En esos días también? -se esforzó por sonar escéptico y lo consiguió. Asentí, él sonrió con picardía-.Lo creeré cuando lo vea.

Lo había visto. En innumerables ocasiones.

PS: Es una persona muy activa y bastante inteligente, aunque no tanto como tú.

JB: Se lo perdonaremos.

PS: No va a hacer falta que le perdones nada. Es más fuerte que tú, más determinada y muchísimo más generosa.

Sus ojos brillaban pero cuando habló volvió a ser el Guasón.

JB:¡Guau! Si además está buena firmo ya mismo.

Hombres, así son ellos...

Solté mi primera carga de profundidad.

PS: Tampoco le hace falta, te lo aseguro. Y de que vas a firmar no hay duda. Si ella firma y cuánto tarda en hacerlo eso es lo que habrá que ver.

Él me miró entre divertido y sorprendido, mitad mofándose y mitad dudando si hablaba en serio o no.

JB: ¿Va a ser inmune a mis encantos?

Acompañó sus palabras con un cruce de brazos estilo mírame-bien-antes-de-contestar, cosa que por otra parte pensaba hacer de todas formas y, para mi propia sorpresa, me encontré calculando mentalmente el grosor de sus bíceps con una parte del cerebro. La otra, por suerte, se ocupó de hacerme responder.

PS: Busca cosas distintas en un hombre que las chicas a las que estás acostumbrado, y lo tiene muy claro.

Escenas intensas vinieron a mi cabeza y antes de darme cuenta se lo había soltado.

PS: Vas a sudar la gota gorda, campeón.

E iba a hacerlo figurativa y literalmente.

Una sonrisa de "tío que las trae muertas", inmensa, escandalosamente seductora dominó su cara.

JB: Mucho, ¿no?

Me encogí de hombros y solté mi segunda carga de profundidad.

PS: Bueno, si te parece mucho siempre puedo echarte un cable, retocar un poco la trama...

Por el rabillo del ojo lo ví incorporarse un poco en el sillón, crecerse físicamente.

JB: ¿En serio me vas a dar una mujer así?

Me mordí la lengua, me cosí la boca, me puse un candado y tiré la llave...

Y con todo, fue un suplicio no decirle "ya te la he dado".

Pero si Jason podía empapelar la casa con sus fotos, mirarlas cada día y no caer en la cuenta, era que realmente por alguna razón, el que había puesto el candado y tirado la llave era él. Tuve la intuición de que decir esas palabras en voz alta solo lo habría puesto a la defensiva.

Puse cara de estármelo pensando. Él sonrió y yo, incapaz de contenerme...

PS: Como dice Gillian, "todo se andará".

Tampoco entendió la indirecta.

Al contrario, volvió a acomodarse en el sillón después de coger de la mesa una de las barritas energéticas. Toda la tensión y el desafío desaparecieron como por encanto.

JB: Era ella la llamada de antes. Quedó con Patty que si hacía gimnasia y adelgazaba un par de kilos, la llevaría a un concierto de Jay-Z así que mañana toca rap... y me parece que vamos a ser una banda porque cuando Matt se enteró, se apuntó enseguida y detrás de él, se apuntó Timmy... Dice que Mark la puso firme, que lo de dejar ir a los críos "ni hablar"... Al final, "se lo va a pensar"... -meneó la cabeza divertido-. A esa enana nadie es capaz de decirle que no... ¿Sabes lo que se le ocurrió para hacerle más tragable las mates a los críos?

Durante la siguiente media hora me habló de los niños, de sus hermanos, del rancho, de las ganas locas de firmar de una vez el acuerdo con los Cowboys y trasladarse a Dallas para volver a estar cerca de su familia.

Además, le dio tiempo a ofrecerme otro café y más tarta, a dejarme comprobar lo afable que resulta cuando no está jugando a ser SuperJason...

Y a nombrar a su amiga del alma otras tres veces.

Patricia Sutherland, 1/07/2005


© 2007. Patricia Sutherland




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Amigos del alma, una historia de alma gemelas.