Novela romantica

¿Por que nos critican tanto?


Si lo que se cuenta es una historia de un hombre y una mujer con todos los ingredientes sabrosos de una buena historia de amor -encuentros, desencuentros, pasión, sexo, etc.-, sin el típico final feliz, es narrativa femenina (o masculina) y todo el mundo contento. ¿Te acuerdas de “El último tango en París”? Cuando se estrenó fue como una fiebre: si no habías visto la película, no estabas en la onda. Y cuando algún tiempo después se publicó el libro, fue más de lo mismo.

Con la literatura erótica, salvando las distancias, pasa algo similar: si sales de la librería de turno con, por ejemplo, “Querido amigo” de Angélica Gorodischer(1), una hermosa y curiosa novela erótica ambientada en Oriente, en el siglo XIX, eres una lectora “culta” que lee a escritoras talentosas y galadornadas.

Prueba a elegir un libro que cuente una historia de amor entre un hombre y una mujer, sea erótica o no, y que tenga un final felíz, y entras sin paradas técnicas en la categoría de lectora de novela rosa. O como se las llama ahora con un nombre menos malsonante, novela romántica, a pesar de lo cual, sigue siendo aludida por muchos como el antecedente literario de las telenovelas. Como no veo telenovelas, no sabría decirte si la alusión me parece acertada o no, pero por lo que escucho a mis conocidas comentar, me da que hay una diferencia considerable entre “Pasión de gavilanes” y “Sentido y sensibilidad” (Jane Austen)…

Ahora bien, como sabes, Estados Unidos marca la pauta de lo que ocurre con el mercado de la literatura romántica. Según el último estudio (de 2005 sobre cifras de 2004) de mercado publicado por Romance Writers of America, posiblemente la asociación de escritores del género más importante de ese país, la categoría novela romántica domina el mercado de la edición de bolsillo (en rústica) con nada más ni nada menos que un 54.9%. Y representa un 39.4% de todo el género de ficción vendido en 2004.

Su estudio proporciona además algunos datos interesantes. Veamos.

  1. El 22% de quienes leen novela romántica, son hombres. ¿Usarán las tapas de una PlayBoy para esconder la cubierta? ;-)
  2. Empezamos pronto a leer el género: un 1% tiene apenas 13 años. A esa edad, si no recuerdo mal yo leía “Mujercitas”… (lo de mi gusto por las sagas familiares viene de entonces ¿ves?)
  3. Y tachán-tachán… ya sé que hoy en día ir a la universidad no es necesariamente sinónimo de un alto nivel cultural como lo era hace algunas décadas, pero resulta que un 42% de los que leen el género tienen al menos un título universitario. ¿Dónde deja este dato la imagen de la mujer con el pañuelo en la cabeza y la fregona, que se lee una “novelita rosa” entre lavadora y lista de la compra? Si es que alguna vez fue una escena real, obviamente, es historia.

Como en todas las ramas del arte, hay obras que me gustan y otras que no. Honestamente no creo que lo que nos conecta con un libro (o cualquier otra manifestación artística) tenga que ver con tecnicismos y valoraciones de críticos entendidos en la materia. Además, la novela romántica es un género que aborda cuestiones que nos tocan en lo más profundo de nuestro ser: hablan de sentimientos, de sueños, de expectativas. Y cuando te enteras de que en 2007 Nora Roberts fue incluida por la revista Time entre las 100 personas más influyentes, en una lista que reune a los “100 hombres y mujeres cuyo poder, talento o ejemplo moral están transformando el mundo”, empiezas a entender por qué, a pesar de los críticos y los calificativos peyorativos, el género vende como rosquillas: son mucho más que mero entretenimiento. La revista Time dice que Nora consigue que “cada historia que escribe sea fresca y esperanzada”. Casi nada.

Por si este dato es tomado con escepticismo por algún criticón redomado que te dé la brasa por leer el género, aquí transcribo (traducidas) unas respuestas que encontré en un blog. Úsalas a discreción :-)

Del post (en inglés) “La diez respuestas para la gente que critica la novela romántica”.

  1. Muérdeme.
  2. Acércate y dímelo de nuevo.
  3. ¿Qué es lo que más te molesta, el sexo o el romance?
  4. No. No me río contigo, me río de ti.
  5. ¡Tú, fuera de mi planeta!
  6. Procuraré ser más amable si tú procuras ser más listo.
  7. Cuando quiera tu opinión, te daré la mía.
  8. Eso explica muchas cosas.
  9. Besa mi culo pintado al pastel.(2)
  10. 55 millones de lectores.(2)

Ahí queda, para que conste a los que nos critican tanto: 1.2 billones (con B) de dólares en ventas en 2004; 64.3 millones de lectores. Y ésto sólo en Estados Unidos.

(1)Angélica Gorodischer es una escritora argentina contemporánea, autora de varios títulos premiados en géneros tan diversos como el fantástico, la ciencia ficción, el relato histórico y la novela erótica.
(2)Añadidas a la lista original por Angela Booth, escritora profesional australiana.


Nota de la autora:

El transcurso del tiempo no ha hecho sino cimentar la constante tendencia al crecimiento del género romántico. Fíjate:

  • A pesar de la recesión que afectó a la economía norteamericana en 2008, las ventas de ficción romántica se mantuvieron fuertes, y supuesiton $1.37 billones -apenas por debajo de las cifras de 2007-.
  • Los 55 millones de lectores de 2004, se han convertido en 74.8 millones, 29 millones de los cuales son lectores habituales del género.



© Patricia Sutherland
Escritora de ficción y autora de Bombón, Primer amor y Amigos del alma, las tres novelas que componen la serie romántica Sintonías.
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