Estás aquí: Blog Novedades Románticas > Patricia's Corner


Más sobre mis procesos creativos: 
Cómo escribo una novela. 

por Patricia Sutherland


Post 4/2025. Cómo escribo una novela

A la hora de escribir un relato, ni siquiera un escritor de mapa, necesita realmente trazar un esquema previo. Sin embargo, cuando hablamos de una novela, la cosa cambia. La mayoría de los escritores que conozco trazan un esquema detallado, capítulo a capítulo, del principio al final, antes de sentarse a escribir la primera palabra.


¿Y tú, Patricia, cómo lo haces?


Te comenté en la primera entrega dedicada a este tema que, durante un tiempo lo hice de esa forma por probar. Hasta que descubrí que era mucho más laborioso e, infinitamente más aburrido para mí, y volví al redil, a escribir como lo he hecho toda mi vida. ¡Sí! Desde que, siendo una niña, escribí mi primera historia de ficción —ambientada en Egipto, para más inri—, la encuaderné y se la regalé a mi madre, que seguramente habrá pensado que era un tostón, pero a mí me comió a besos, emocionadísima. ¡Las madres son así!

¿A qué me refiero por escribir como lo he hecho toda la vida? A escribir sin un plan previo, por el mero placer de escribir.

A veces, una idea me da vueltas en la cabeza y quiero explorarla. Lo hice en Princesa, por ejemplo. Quería ver cómo sería una relación romántica en la que la protagonista femenina fuera mucho mayor que el protagonista masculino. Otras, hay un conflicto que me gustaría desarrollar. Es el caso de Simplemente perfecto donde planteo la gestación subrogada en el seno de una familia cristiana. Otras, solo me pican los dedos y me siento a escribir para averiguar por qué 😜 

Pero, independientemente de qué me lleve al teclado, la cuestión es cómo empiezo… ¡Y cómo sigo, a partir de ahí! 


La respuesta es por el principio 😊 


Es decir:  un personaje, un escenario y las vivencias de dicho personaje. Ese principio puede coincidir o no con el inicio de la novela, pero que lo haga no es relevante. Necesito un hilo del que tirar y, en una historia de ficción, ese hilo pasa, obligadamente, por un personaje.

Después, tiro de ese hilo y veo dónde me lleva. No pienso en la historia, sino en el personaje. Lo observo, lo sigo, dejo que se exprese. Por eso, aunque un libro se componga de capítulos, yo no me siento a escribir con un capítulo en mente. Voy construyendo la historia, escena a escena, y nunca pienso en otra cosa, más que en la escena que tengo entre manos. Este momento, este personaje, esta vivencia/decisión/acción. No me preocupa lo que venga después. Ya me ocuparé de eso cuando toque. Estas escenas pueden o no seguir la secuencia temporal, y si no la siguen, entonces, habrá que esperar para montar el rompecabezas y ver lo que intentan contarme.

Es un proceso realmente mágico en el que la historia va cobrando forma ante mis ojos a medida que la voy escribiendo. Así que, al mismo tiempo, experimento de lleno el placer lector de descubrirla, puesto que ni siquiera yo sé lo que sucederá en el siguiente capítulo. 


¿Así, sin más, Patricia? 


No, en absoluto. Hay dos ingredientes fundamentales para que esto pueda suceder:

1) Disciplina. La disciplina de sentarme a permitir que la magia ocurra. Incluso, esos días que, como todo el mundo, me encantaría seguir en la cama un ratito más. ¡O no salir de ella en todo el día, que también los hay! Los hábitos son muy importantes para el crecimiento personal y profesional. Desarrollarlos supone mucha energía; mantenerlos, mucha determinación. Y no hace falta que te diga que ninguna de las dos cosas es coser y cantar. 

2) Confianza. La confianza en que mi voz creativa sabe lo que hace, y no necesita que ningún duende criticón (que también lo tengo, como todo el mundo) meta la nariz y opine sobre lo que está sucediendo en la pantalla mientras mis dedos teclean. Los escritores somos grandes lectores. Llevamos entrenando nuestra voz creativa desde siempre. Algunos afortunados, desde la cuna, cuando papá o mamá nos leían cuentos antes de dormir. Empezamos a aprender sobre técnica narrativa, antes siquiera de saber lo que esas palabras significan. Y seguimos aprendiendo con cada nuevo libro que leemos. 

Créeme cuando te digo que no podría volver a escribir trazando un mapa previo. Me moriría del aburrimiento. No me extraña que algunos escritores se refieran al «esfuerzo» que conlleva acabar una historia (que se ha planificado de cabo a rabo). Si ya sabes lo que sucede y cómo acaba, ¿qué interés puedes tener en escribirla? ¡Yo, ninguno, desde luego! Cuando escribía con mapa era un puro ejercicio de determinación llegar a la última escena. 

Como siempre digo, ¡la escritura no es eso para mí! La escritura es mi lugar feliz, ese donde me permito ser una niña curiosa, que le da alas a su imaginación para que la lleve de aventura 🩷







¿Quieres dejarme un comentario o, simplemente, decirme "hola"?

¡Sírvete tú misma! Me encanta que "me cuentes cosas" 😜 ¡Y siempre respondo! ¡Muchas gracias!

IMPORTANTE: No olvides indicar tu nombre y tu localidad en el apartado correspondiente. De lo contrario, no sabré a quién pertenece el comentario ¡y quiero saberlo! ;)